Quién es mi Ángel de la Guarda

Erróneamente a lo que se piensa, cada persona no tiene un único ángel de la guarda, tiene mínimo dos y hay personas que tienen muchos más.  Estos dos ángeles además suelen ser muy dispares entre sí y pueden ser de sexo tanto femenino como masculino:

  • Uno es ruidoso y osado, y su labor fundamental es hacer que trabajes en tu propósito de vida.
  • El otro es más sosegado y se esfuerza en reconfortarte y calmar tus penas.

Estos dos ángeles se complementan y te acompañarán durante toda tu vida, desde tu nacimiento.

Al igual que las personas, todos los ángeles tienen un nombre. Si conocemos este nombre, nos será más fácil llamarlos y comunicarnos con ellos.  Una manera de profundizar más en nuestra relación con los ángeles de la guarda, es pedirles que se identifiquen.

En un momento de tranquilidad en el que no tengas distracciones, concéntrate y di en voz alta o con el pensamiento una oración parecida a esta: “Ángeles por favor, decidme cómo os llamáis”.  A continuación  percibe el nombre que te han dado a través de un pensamiento, una visión, una palabra o una sensación. Anótalo para que no se te olvide.

Algunos nombres pueden parecernos extraños o demasiado comunes. Conozco a una persona que se encontró con un ángel llamado Raúl, pero también puede llamarse de cualquier otra manera. No dejes que tu ego te cree dudas. Si no recibes nada, inténtalo de nuevo más tarde cuando vuelvas a relajarte.

Si el nombre que te viene, es el de un arcángel, tampoco dejes que tu sentimiento de “no merecimiento” te invada. Sí, las personas pueden llevar a un arcángel como Ángel de la Guarda, pese a ser un “simple” mortal como puedas creer. Quizá su labor es  más complicada que la de otras almas, tienen alguna misión especial que cumplir, y necesiten una ayuda más potente y directa.

Una vez que tengas claro el nombre, pídeles a tus ángeles que te lo confirmen mediante señales físicas en el mundo terrenal, p. ej “Ángeles de mi guarda, por favor, confirmadme vuestros nombres a través de señales concretas en el mundo físico, de manera que no pueda tener ninguna duda al respecto”.

Los días siguientes, estate atento a nombres que surjan en conversaciones, personas que conozcas, carteles, escritos, a lo que dicen en la televisión…La confirmación te puede venir por cualquier medio.

Nuestra mente querrá hacerte creer que te lo has inventado, pero podrás comprobar cómo los ángeles te mandan las señales más curiosas para que no tengas duda de que sus nombres son los reales. Tienen mucho sentido del humor, así que te sorprenderás del resultado.

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